Título más largo que la primera frase del post. Sí. Pero la cuestión es que sin crear alarmismos (bueno, un poquico sí) la cosa está así. No quería ser tan catastrofista en mi regreso al blog después del verano, pero no había más opción.
Como publica el rotativo gratuito aDn, “El laboratorio LHC tiene un 75% de probabilidad de extinguir la Tierra”. En el mismo sentido también aparecen noticias en otros medios más serios como el diario Público (con el máximo respeto, no tengo nada en contra de aDn, pero al tener que pagarlo como que parece que el segundo es mejor). Es probable que “LHC” no signifique “La Hora Chanante”, no lo sé, me los he leído por encima y me he saltado las palabras en inglés. Tampoco quiero transcribir estos artículos enteros, porque son largos y luego la peña se me va quejando de que si mis posts son largos, de que si meto mucha introducción… falacias fruto de la inquina, injurias propias de envidiosos, nosequé.
En resumen, dos científicos de tanto renombre como el estadounidense Walter Wagner y el español Luis Sancho argumentan que el próximo miércoles 10 de septiembre (cuando el LHC, signifique lo que signifique, entre en funcionamiento) podría crearse un agujero negro que se tragaría al planeta y podría originar una “materia extraña” que convertiría la Tierra en una estrella de neutrones sin vida. Según Wagner y Sancho, se generará una probabilidad del 75% de que el LHC acabe con la Tierra. Como os he puesto los links no creo que deba desarrollar mucho más la idea.
Pero la gran aportación que desde este blog vamos a hacer es poner esta noticia en conexión con las primeras señales que de este Apocalipsis se están manifestando en estos días previos al gran cataclismo. Ha ocurrido casualmente en Lausana (Suiza), no demasiado lejos de Ginebra, donde está el CERN ese. En efecto, en la Reunión de atletismo que se celebra en la ciudad Helvética, Ivan Ukhov, saltador de altura ruso, ha demostrado al mundo cómo es el principio del fin de la civilización. Según la web del Marca todo se pudo deber a que el susodicho atleta mezcló vodka con red bull poco antes de saltar, pero… es mejor que facilitemos desde aquí el vídeo y los propios internautas opinen sobre el asunto.
En fin, como diría aquél, “arrepentirse, la Fin del Mundo está cerca”. O bien, en caso contrario, todo esto sería una bacalá infame.
Un Cordial Saludo.